El húngaro es un bigote grande y denso con raya al medio, cepillado hacia fuera y un poco hacia arriba, que llena de puro volumen el espacio entre la nariz y el labio antes de abrirse a lo ancho. Es el oso frente al esgrimista del bigote inglés: la misma ambición horizontal, nada de su delgadez. Clásico de los retratos Habsburgo y de los mundiales de bigote por igual, exige meses de crecimiento y disciplina diaria para que la masa se lea grandiosa y no desatendida.
¿A quién le queda bien?
Su volumen equilibra mandíbulas fuertes y caras largas. Los rasgos delicados y las caras redondas se hunden debajo.
Cómo cuidarlo
Cepilla desde la raya hacia fuera a diario, cera ligera para fijar y recortes solo por simetría. Aliméntalo durante meses y adminístralo después en minutos al día.