El bigote inglés educa el pelo largo en horizontal desde un centro estrecho y lo remata en puntas finas con cera que sobrepasan las mejillas, con las comisuras casi despejadas. Es el primo de regimiento del manillar: donde aquel se riza, el inglés se proyecta, recto y disciplinado. Fijo en las categorías de competición, evoca porte militar de otra época y premia por encima de todo el pelo liso y fuerte.
¿A quién le queda bien?
El alcance horizontal ensancha las caras estrechas y largas. Las redondas no necesitan más ancho, y el pelo rizado pelea contra la forma.
Cómo cuidarlo
Cera y entrenamiento hacia fuera a diario, protege las puntas al dormir y recorta solo el centro. El ingrediente principal es la paciencia.