La mosca es el vello facial reducido a un solo gesto: un parche pequeño bajo el labio inferior y piel despejada en todo lo demás. Nació en los clubes de jazz de los cincuenta y todavía transmite una calma que no necesita demostrar nada. Sale en días, no disimula nada y no cambia ninguna proporción; es puntuación, no arquitectura. Eso la convierte en la prueba más fácil posible de si el vello facial te queda bien o no.
¿A quién le queda bien?
Neutra en las proporciones, así que funciona en cualquier cara a la que le siente bien el minimalismo. Lleva algo de atención a la boca y al mentón, lo que favorece a los rasgos equilibrados.
Cómo cuidarlo
Afeita alrededor a diario o un día sí y otro no, y recorta el mechón cada semana. Minutos de esfuerzo, pero la constancia no se negocia.