El afeitado completo es un estilo, no una ausencia: deja a la vista cada línea de la cara y le pide a la estructura ósea todo el trabajo que una barba compartiría. Se lee joven, abierto y formal, y algunos trabajos y ejércitos todavía lo exigen. Además es el "antes" de cada antes y después de esta web, y ahí está justo su valor: ver tu cara despejada junto a un estilo es lo que convierte la elección en una decisión informada.
¿A quién le queda bien?
Luce mandíbulas fuertes y rasgos equilibrados; en caras suaves o redondas, una sombra de barba corta suele enmarcar mejor que la piel desnuda.
Cómo cuidarlo
Un buen afeitado cada uno o dos días: agua tibia, cuchilla afilada, primero a favor del pelo y crema hidratante después. La irritación es el único enemigo de este estilo.