El royale, nacido en la corte francesa como hermano pequeño de la impériale, combina un bigote con un mechón vertical fino bajo el labio inferior y deja despejada la punta del mentón. Es apenas más pelo que una mosca, pero el bigote de arriba le cambia el carácter por completo: vestido, deliberado, con un aire levemente de otra época. Va con hombres a los que les gusta la idea del Van Dyke pero quieren algo más discreto y más rápido de crecer.
¿A quién le queda bien?
Un acento refinado para caras equilibradas y angulosas. No añade ancho ni un largo que cuente, así que decora en lugar de corregir.
Cómo cuidarlo
Afeita la punta del mentón y las mejillas un día sí y otro no, mantén la franja estrecha y peina el bigote a diario. Estilo pequeño, bordes afilados.