Debe su nombre a Anthony van Dyck, retratista del siglo diecisiete, y combina una barba de mentón acabada en punta con un bigote que flota libre por encima. Las mejillas quedan despejadas, el espacio queda a la vista y la punta habla por sí sola. Es el más elegante de los estilos desconectados, aristocrático de origen y todavía un punto teatral. El Van Dyke va con hombres que quieren el vello facial como acento, afilado y vertical, no como cobertura.
¿A quién le queda bien?
La punta vertical alarga de maravilla las caras redondas y corazón. Las caras alargadas no deberían sumar más largo; a ellas les sirve mejor el peso horizontal del Balbo.
Cómo cuidarlo
Da forma a la punta con tijeras cada semana y afeita mejillas y espacio un día sí y otro no. Un toque de cera si el bigote invade el espacio.