El Fu Manchú es un bigote cuyas puntas crecen desde las comisuras hasta volverse hebras largas y finas que cuelgan libres bajo el mentón, con el resto de la cara afeitado. Bautizado por el villano de las novelas baratas, es puro teatro: un estilo de disfraz que, criado con honestidad, se lleva casi un año. Las hebras colgantes lo separan de la herradura, cuyos brazos criados siguen pegados a la cara. Pocos estilos piden más tiempo para una provocación más deliberada.
¿A quién le queda bien?
Más una declaración de disfraz que una jugada para favorecer; las caras equilibradas lo llevan mejor y las alargadas no deberían estirarse más.
Cómo cuidarlo
Afeita el resto de la cara con regularidad, cuida las hebras con acondicionador y resígnate a explicar el estilo en las fiestas.