El beardstache junta un bigote lleno y protagonista con una barba de pocos días en todo lo demás, y vive por entero de ese contraste de largos. Surgió de la cultura de barbería en la última década como respuesta para los hombres cuyo bigote crece mucho más fuerte que sus mejillas, y convierte una genética desigual en un look con actitud. Mantén la barba en unos pocos días y el bigote espeso, y el estilo conserva su tensión.
¿A quién le queda bien?
Le va a la mayoría de las caras, porque la barba corta queda neutra y el bigote manda. Especialmente bueno en caras alargadas, donde un bigote horizontal fuerte equilibra las proporciones.
Cómo cuidarlo
Recorta la barba cada dos o tres días, pero deja crecer el bigote: péinalo a diario y edúcalo para que se aparte del labio.